DEPRESIÓN. ¿Cual es el conflicto biológico y emocional de la depresión?

La depresión es un conflicto de identidad. ¿Quien soy?
En la depresión se vive un sentimiento de desesperanza, la agresividad no expresada o canalizada, se redirige hacia dentro, existe un temor tanto a la vida como a la muerte y la agresividad hacia uno mismo alcanza su máximo en el suicidio. Hay un sentimiento de culpabilidad, baja auto-estima, ideas y pensamientos negativos recurrentes.

La depresión implica profunda tristeza interior, acumulación de emociones inhibidas provocando un conflicto entre el cuerpo y la mente. Esta enfermedad esta conectada con un suceso señalado de mi vida. Se traduce en una desvalorización y culpabilidad que corroe por dentro. Si soy depresivo me siento miserable, menos que nada. Vivo en el pasado constantemente y tengo dificultad de salir de él. El presente y el futuro no existen. Es importante efectuar un cambio ahora, en el modo de ver las cosas porque ya no es como antes de la depresión, frecuentemente es una etapa decisiva en la vida porque obliga a volver a cuestionar esos aspectos de uno mismo. Quiero tener a toda costa una vida diferente. Estoy trastornado entre mis ideales (mis sueños) y lo real (lo que sucede), entre lo que soy y lo que quiero ser. Es un desequilibrio interior y mi individualidad es irreconocible. Me siento limitado en mi espacio y voy perdiendo a poco, el sabor de vivir, la esencia de mi existencia. me siento inútil. En otras palabras, la depresión tiene en su origen una situación que vivo frente a mi territorio, es decir, lo que pertenece a mi espacio vital, sean personas, animales o cosas.
El conflicto que uno vive puede estar vinculado a un elemento del territorio que tengo miedo a perder, o una pelea que tiene lugar en mi territorio y que me molesta.
He aquí expresiones que revelan ese sentimiento: “me ahogas”, “me chupas el aire”, “aire”.
A veces, también uno siente dificultad en delimitar o marcar mi espacio, mi territorio, el lugar que ocupo en él.
Las personas depresivas frecuentemente son permeables a su entorno. Sienten todo lo que sucede a su alrededor y esto incrementa su sensibilidad, de aquí un sentimiento de limitación y la impresión de estar invadido por el entorno. Así, abandonan porque encuentran la carga demasiado pesada, ya que pierden el gusto por vivir y se sienten culpables de ser lo que son. Incluso pueden tener tendencia a la auto-destrucción.
También pueden tener “necesidad de atención” para valorizarse, la depresión se vuelve en este momento un medio inconsciente para “manipular” el entorno.

Cuales son las causas subyacentes de un estado depresivo:

¿Viví una presión de joven?
¿Cuales son los acontecimientos señalados vividos en la infancia que hacen que mi vida parezca tan insignificante?
¿Es la perdida de un ser amado, mi razón de vivir o la dirección de mi vida que no consigo ver?

Cuando identificamos la causa ya podemos comprender que somos seres únicos, con unos valores interiores excepcionales y así poder retomar el control de uno mismo y de su vida. Aquí tenemos la elección de “soltar”. Tomamos conciencia de que tenemos todo lo necesario para cambiar el destino de nuestra vida.

Fuentes:
Diccionario de biodescodificacion
El gran diccionario de las dolencias y enfermedades, J. Mertel

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